El error que comete casi todo el que se pone una meta
Casi todo el que se propone una meta comete el mismo error: mide únicamente el resultado final — cuánto bajó de peso, cuánto vendió, cuánto ahorró — y se frustra cuando esa cifra no se mueve tan rápido como quisiera.
El problema es que ese número (lo que Brian Moran, en El año de 12 semanas, llama un indicador de resultado) siempre llega tarde: para cuando lo ves, ya no puedes hacer nada para cambiar la semana que pasó. Lo que sí puedes controlar es la acción de esta semana — entrenar 4 veces, hacer 20 llamadas, ahorrar un monto fijo — la causa que sabes que empuja al resultado.
En Rumbo, cada Meta dentro de un Ciclo de 12 Semanas te deja definir ambas cosas por separado: el resultado que quieres lograr, y la acción semanal que sí depende de ti. Así nunca te quedas solo mirando un número que no se mueve — sabes exactamente si estás haciendo lo correcto, semana a semana.
Deja de medir solo el resultado y empieza a medir el proceso — crea tu primera Meta en Rumbo con ambos indicadores y mira tu progreso de una forma completamente distinta.